El sorgo es un cereal que funciona muy bien como un alimento tanto para seres humanos como para el ganado; entre las sus particularidades está la de ser libre de gluten, lo que lo hace una alternativa segura al trigo. Su consumo, incrementa la ingesta de nutrientes ofreciendo numerosos beneficios para la salud gracias a un impecable perfil nutricional.

¿Por qué consumir sorgo?

Al contener magnesio y cobre, su consumo se torna a favor de la buena salud; el primero, es de gran ayuda en el mantenimiento del tejido óseo sano, además de la regulación de los niveles de calcio en el cuerpo; por su lado, el segundo actúa como estimulante del sistema inmunológico, promoviendo adicionalmente, el desarrollo en de glóbulos rojos.

En fusión, estos minerales cumplen un importante rol en el metabolismo asistiendo a las células en la producción de energía utilizable. Cada porción de sorgo tiene la ventaja de brindar el 58% de los requerimientos diarios de cobre y entre el 22% y 28% de magnesio para hombres y mujeres respectivamente.

Es rico en calorías y macronutrientes

Una porción de sorgo – correspondiente a ¼ de taza de granos secos – contiene 163 calorías, lo que equivale a 8% aproximado de lo necesario en una dieta de 2.000 calorías. Respecto a carbohidratos, esta misma porción contiene 36 gr en los que se incluyen 3 gr de fibra. Esta última, es la encargada de contribuir a la salud digestiva, así como convertirse en aliada para enfrentar enfermedades cardiovasculares controlar los niveles de azúcar en la sangre.

Apoya al metabolismo

La inclusión del sorgo a la dieta diaria fomenta el consumo de hierro – de gran importancia en la función inmune – y niacina (vitamina B-3), necesarios para que el cobre y el magnesio, a estos favorezcan el funcionamiento óptimo del  metabolismo, debido a que el hierro contribuye a producir el combustible, mientras que la niacina descompone y metaboliza los alimentos en energía.

Asimismo, son de gran apoyo a la sana circulación del flujo sanguíneo. En términos específicos, la porción de sorgo le brinda al cuerpo 2,1 mg de hierro y 1,4 mg de niacina, representando el 12% y 10% correspondientemente de la ingesta diaria de cada uno dentro de una dieta balanceada.

Es sabroso y con versatilidad de maneras de consumir

El sorgo puede ser preparado de diversas formas, algunas de ellas son las siguientes:

Preparar alimentos horneados sin gluten, incluyendo wraps, panes, muffins y cualquier otro producto horneado, pues su suave sabor se presta para infinidad de recetas en las que se sustituya harina de trigo por harina de sorgo.

Cocina en agua, granos de sorgo entero para ser empleados como suplentes de otros granos, fusionándolos con trozos de las verduras que se prefieran y hierbas frescas para hacer una deliciosa ensalada en una vinagreta de zumo de limón; o verter un puñado en un tazón de sopa antes de servir. Claro, que no estará demás probar lo rico que queda cucharear frituras o guisos encimas de una generosa cama de granos de sorgo.